Mierda Yo soy

Natalia Angel, sin titulo, mierda de la artista sobre tela con marco estilo colonial
Si Piero Monzoni, hizo comerciable su mierda, y Win Delvoyed en un claro simulacro, se tomó el trabajo de fabricarla por intermedio de la tecnología. Ninguno de los dos casos se aproxima al sistema de imagen que aqui observamos, Angel ha partido de un profundo analisis sobre quien es ella, ante la imposibilidad de una respuesta, ha realizado una encuesta en amigos y familiares con el ánimo de saber quien es ella, simplemente les ha dicho ¿quien soy Yo?, por supuesto obtuvo respuestas complacientes - que mas se espera de la familia- yen el peor de los casos, obtuvo tambien respuestas de mutuo elogio, que si esto que si aquello, pero continuo con la duda. Entonces se dirigió a su madre, con quien mantiene una distancia decorosa y de repente todo cobró sentido. La madre sin titubeos le dijo que ella era una mierda, una terrible verdad disfrazada de simulaciones. En reralidad no sólo Natalia es una mierda, todos nosotros somos una mierda, somo un residuo nauseabundo, producido por la miseria de nuestra memoria y nuestro pasado personal como diría Don Juan Matos. Ser mierda es diferente a vender mierda de artista, ser mierda no dignifica el trabajo, lo convierte en opresor constante.
En la obra de Angel ella ha elegido un perfil de tres cuertos, en una clara postura de monumento y cuadro vinculado ala tradición pictorica occidental, ha pintado con su mierda fresca, de ese dia. La obra tambien es el marco, puesto que el , se encuetra lleno de conexiones con la decoración, quizas abundante en su casa de estilo matachinado y cutre.
Ante la obra y frente a la crítica hecha, la docente Betty Gutierrez, aportó el siguiente comentario, que amablemente adjunto a la discusión en aras de consolidar los procesos académicos relativos al arte y sus manifestaciones:
Pereira, Noviembre 2 de 2006
Maestro:
Rubén Darío Gutiérrez Arias
Director
ESCUELA DE ARTES VISUALES
U.T.P
“El hombre-basura no tiene siquiera una cualidad doméstica. Es la rata que, desde los sumideros, transmite la epidemia social”. Leonel Moura, 1997:20
El arte y la literatura en Latinoamérica, en los diferentes períodos de colonización, ha contribuido con los cambios sociales.
Hoy en nuestro país se vive la barbarie como continuidad de esa violencia, que no ha cesado por más de que se cante, y que propicia el terreno fértil para la creación.
Clemencia Lucena, pintora colombiana, decía “La producción artística nacional tiene que cumplir un papel consecuente con la situación”. Situación real que enseña como el deterioro de nuestra cultura va tomando rostro de monstruo y olor nauseabundo, y es eso lo que no podemos permitir, que la producción artística tome un rumbo equivocado entre el engaño y el miedo.
Es la Facultad de Bellas Artes y Humanidades un centro máximo académico cuyo sentido es educar, formar y orientar para la humanidad desde lo humano sensible y no desde la inmundicia, por mas de que en estos momentos, “en el campo del pensamiento, el cinismo entendido como un hedonismo, ha celebrado la propia incapacidad de pensar”. Leonel Moura,1997:45
No podemos permitir que las posturas posmodernas manipuladas desde la Industria Cultural Imperial continúen produciendo engendros, cuyos trabajos se convierten en verdaderos excrementos que solo pueden ser elogiados por todo aquel cuyo cerebro se halle transformado en un basural.
Debemos revisar el sentido y la función de la educación artística de esta prestigiosa universidad avalada como una de las mejores del país, porque tenemos un primer brote asqueroso.
En la asignatura EXPLORACION GRAFICA del semestre IX del programa de Artes visuales y guiado por el profesor Oscar Salamanca, la estudiante Natalia Ángel como parte de un examen presento su cuadro titulado “Mierda yo soy”, ejecutado con sus propias heces. Para mayor apreciación anexo fotocopia del comentario hecho por el docente en su página Web.
Este hecho puede estar bien para otros espacios oficiales ya que si “resulta lo bastante eficaz como para promoverla, y su forma y contenido están muy desequilibrados, el critico se encarga de justificar las deficiencias, ya sea buscando un nuevo “ismo” donde colocar el adefesio para que sobreviva o haciendo una construcción literaria de “alto vuelo” para exhibir las deficiencias como virtudes, llamándolos “hallazgos estéticos”, “deliberando barbarismo” y otras tonterías similares”, en la opinión de Clemencia Lucena.
La facultad no puede mirarse como un gran estercolero, ni convertir las aulas en retretes.
¡No!
Los excrementos se manipulan científicamente en un laboratorio de bacteriología, o pueden volver a servir de abono como se hacia hace miles de años. ¿O será que nos están preparando para comer hamburguesas transnacionales basadas en la experiencia de la NAZA, cuando recicla los excrementos de los astronautas para convertirlos en comida?
Por mi visión de mundo y forma de pensamiento, me siento con la responsabilidad ética de denunciar ante la opinión de todos, esta imitación mal hecha [recordemos a Manzoni], que en vez de elevar el espíritu lo degrada, porque según Moura “la experiencia de los hombres-basura no les afecta solo a ellos. Alcanza también a aquellos que se juzgan favorecidos por la suerte, pero que al final no son más que una parte de un mismo proceso de degradación.
El hombre- basura arrastra hacia un mismo basurero a todos los hombres-corrientes”.
Hago un llamado a todos los maestros y estudiantes, que aman y valoran el arte en la sociedad, para que rechacen enérgica y humanamente este irrespeto para la Escuela, la Facultad y la Universidad.
Propongo desde el aula volver a hermanar el arte con la vida, rescatar el deber de la Licenciatura en la educación de los artistas ciudadanos y por ende, los valores perdidos por el consumo.
Por un arte que contribuya a alcanzar el prestigio, que cuestione la falta de un horizonte y que ayude a devolver a la Universidad su Alma Mater.
No estamos solos en América Latina, nos unimos para proponer un arte que vindique la libertad contra todos aquellos que quieren convertirla en la cloaca de la tecnocracia porque como expone el poeta Mario Benedetti “esta inmensa provincia del subdesarrollo, posee una historia evidente, inconfundible: la que se escribe con hechos, con batallas, con trabajo, con dependencia y con liberaciones. Pero también otra, mas intima: la que puede reconocerse en su poesía, en su música, en su plástica”.
Con dignidad,
Betty Gutiérrez Florez
Magíster en Artes Visuales, UNAM
Profesora de la asignatura Epistemología del Arte
Copia: Consejo de Facultad de Bellas Artes
Profesores escuela de Artes Plásticas-Visuales
Estudiantes escuela Artes Plásticas-Visuales
Vicerrector Acadèmico
