Sin virgen no hay paraiso

Edwin Morales, instalación 2006
sin virgenes al parecer no hay paraiso, cuando se trata de desligar el concepto madre del concepto tierra, del concepto sexual y de la intención casi suprematista del orden ascendente de las cosas.
En la obra sin titulo, el artista pereirano, intenta desligarse de manera radical de la formalización tan cultivada por el manejo del carbón, la figura humana y los cuerpos en extasis. Aqui, su obra aun en estado germinal se introduce en un peligroso pero exitante tratamiento de una imagen cargada de siginificado religioso, con el ánimo no se si irreverente o no, de plantearnos de manera forzosa una posible vinculación del latex-condon con el concepto de placenta.
En este espacio ya hemos analizao con anterioridad que el latex si representa por lo menos significativamente una membrana protectora, lo que ocurre en la obra de Morales, es que de repenete y de manera agresiva convierte la virgen en un victorios pene, ademas cautivo y en procesión ascendente al cielo.
pene virgen es una asociación que implica asumir los riesgos de una critica a lo social en elcontexto occidental. como he afirmado Morales adolesce de un talento y de una manera propia del barroco tardio y ahora en estas obras, pretende despertar de ese letargo tan alimentado generacionalmente,a través de un lenguaje que confia en la carga paraliteraria de la obra. Fijemosnos, no es ilustración de un texto original, es referencia desde la herencia colonial y un halo misterioso del sexo reprimido.
