Oscar Salamanca, Resistencias, el olor putrefacto de una risa
¿ Ummm.. que hiede aquí…? ¿ que se pudre ?; me acerco a esta tela con forma extraña, para darme cuenta que el olor que expele se parece a su contenido, es decir, refleja la perversidad; acordémonos que lo perverso se da por que dice y muestra lo que no debe mostrar………..Acaso la fragilidad de nuestro criterio. En todo caso es una risa.
La tela que yace en esta superficie, en esta pared, representa una boca gigante, la cual ostenta mas de 400 dientes, perfectamente enfilados y generosos. Son dientes blancos y sanos con los cuales se construye una risita desgastada y cínica, diría , portadoras de malos augurios… con esta risa se identifica lo humano y lo actual, lo vil en la envidia y lo sucio de las relaciones….. También se huye de un triste recuerda Miguel Hernández.
Para la tela ha hecho falta una escueta preparación de cola animal como imprimante, una sustancia por ende misteriosa y si se quiere eterna; no importa ya más su olor, y su imagen desagradable ¿que extraño… ahora creemos en la belleza, creemos que existe belleza, dejando que el discurso de lo siniestro se entrometa en los asuntos del amante y del adolescente eterno y oscuro que lucha contra un acne agresivo……La risa ha conseguido ahuyentar la beata y al hombre en conflicto, por apropiación no ética de la felicidad.
La risa muda ha conseguido lo imposible: volverse discurso tácito y manifiesto al mismo tiempo; escuchémosla: oído al ojo. Olvidemos al ojo y recuperemos a través de lo contemporáneo el oído. No quiero ver mas, no quiero más lecciones de gestualidades que no gestualizan nada, no quiero ver mas manchas ni grafismos vacíos de contexto, no quiero el color, ni su execrable teoría, me interesa el oído, me interesa el silencio que lo rodea y me informa sobre otro….nuevo mundo desconocido.
Abajo el iconoclasta preocupado por la normalización.
A través de la risa inamovible y muda, casi mueca instauramos el manifiesto de lo antiexpresionista; a través de la risa nos acercamos a las habitaciones o instancias del conceptualismo; en lugar de lengua aparecerán globos de colores ácidos, una clara señal llamada risa, llamada semen, llamada mierda, a todas luces un objeto cercano al arte povera.
Nuestro manifiesto consistirá en el exceso y es así que cada trazo, cada idea y cada imagen serán vinculadas con un acto de resistencia; una resistencia anárquica y sin orden, dura crítica dirigida hacia sus componentes primarios, buscando en la piel el ánimo de que todo lo bueno tiene poder de inmunidad.
Esta risa solo dice, Atrás……a su sitio.
