Dedo y oreja humana apanada
Los mecanismos implicitos en la estrategia del capital, implican la comercialización de absolutamente todo. El dinero como valor de intercambio ha hecho posible lo imposible, es decir, intercambiar lo inintercambiable, la razón, la voluntad, la dignidad humana, entre muchos otros valores. Es así, como nos encontramos con la evidencia de pertenecer a un mercado cada vez mayor de seres vacios y excentos de sentido, valorando al otro por su capacidad de consumo, alejados tristemente de la naturaleza y destinados a la soledad profunda de la vinculación con una idea general de mundo.
En este orden de ideas se moviliza el pensamiento de la obra de arte actual, cuando usa los mecanismos de la presentación y representación a través de lo simulado y el simulacro.
Ver de repente dedos humanos apanados, etiquetados, en bandeja de poliespan, cubiertos con papel estress, dispuesto para su compra y consumo, produce un impacto que atañe a los inicios del conflicto de civilización. ¿ algo pasa? no todo lo informado en la academia es cierto, no todo lo certificado por la ciencia, es apropiado por nosotros.
La obra de Julian Anibal Henao, un jovén estudiante de arte toca con inteligencia el problema del arte de hoy: el exceso y la capacidad de expectación, al servicio de una idea nutrida por la crítica en contexto general y con una clara influencia lineal conceptual.
Su obra no se encuentra satisfecha con el orden de las cosas, por ello fracciona, dispone y juega el juego peligroso de hacer visible lo invisible. 
cera, harina de trigo, papel estress, bandeja de poliespan, 2006

cera, harina de trigo, papel estress, bandeja de poliespan, 2006


santiago franco dijo
Cuando a traves del arte se expresan ideas que a las generaciones actuales lo menos que debe parecrles es que son utopicas, por su aparente inverosimilitud, ignoran que en esta composicion escultorica, que hoy es fantasia, hay tambien una denuncia y una advertencia a los poderosos de hoy, de que si continua la explotacion del hombre por el hombre, los expendios de carne humana de las hambrunas del norte de Europa a comienzos del siglo xx, podrian repetirse, pues la humanidad tiene la tendencia egoista de la insolidadridad y la carencia de sentimientos, y si no nos conscientizamos y retomamos los valores morales y el amor a nuestro projimo, estaremos abocados en muy corto tiempo a repetir la historia y Dios no lo quiera, poddrias ser tu mismo o un ser querido quien sea expuesto a la venta por trozos en un supermrcado. ! Despierten amigos, volvamos a ser personas y familias y seamos solidarios con las necesidades y el dolor ajeno!!! Un abrazo, amigos.
13 Noviembre 2006 | 04:25 PM