hombre postal

Hombre postal, Barcelona, 2005, fotografía G. M
Este proyecto es una clara demostración de resistencia frente al fenómeno de comunicación virtual instaurado desde esta última década. Un hombre que pierde la identidad, o mejor que asume otra, a través de la superposición de una caja postal. La mascara, ese objeto representacional y simbólico es el todo de repente: si he de extrañar la nostalgia, el lugar de la mascara lo ocupará la memoria; si he de convocar el espacio preciso del amor y la espera, también la alegría del tiempo dilatado, entonces he de colocar frente a mi rostro una caja postal, un buzón, lugar inanimado, afrenta de madera y fin.



tutti m@ring dijo
Resistirte ante este fenómeno es una muestra de rebeldia. Es negar que otros pueden crear y ser dueños de su propio mundo...donde las palabras son tan letales como el peor de los venenos o tan sublimes como un canto angelical. Del mismo modo en el mundo real tambien existen máscaras y estan son espejos de horror. Por lo tanto la comunicación virtual no esta en un lugar inanimado, al fin es comunicación y por lo tanto produce sensaciones no tangibles o palpables pero si fenoménicas.
Lo que necesita el hOmBrE PoStAl es ver más allá de un "buzón virtual"...necesita interpretar los mensajes que van detras de lo que representan "esas máscaras".
5 Agosto 2007 | 06:08 PM