Sencillo adiós al mundo del arte
No dejo de sentir una extraña manipulación cada vez que pretendo una exposición o bien algún tipo de reconocimiento de mi trabajo. Me pregunto ¿Cuál es el problema de hacer o dejar de hacer exposiciones de mis trabajos artísticos? La única respuesta que aflora siempre es la incertidumbre del juego, es decir, ese juego que no dejamos de jugar todos aquellos que nos reconocemos en los procesos de la creación. El juego al que aludo, no es más que la visibilidad por la existencia, por acotar en el otro, que yo también hago cosas, que yo también demuestro calidad a partir de una sensibilidad, en fin que me encuentro activo y competente. Si dejara de dibujar como lo hago, seguro que esta humedad de Pereira terminará por hacer crecer en mi pensamiento los hongos, que todos los días atacan las cosas de la casa.
Sin embargo tanto mostrar, tanto exhibir, en realidad produce frustraciones, ya que luego viene una extraña sensación de suciedad por todo el cuerpo, viene la creencia de que algo se pudre. Yo le echo la culpa de esta sensación a la falta de sentido que acompaña el reconocimiento fácil y el mutuo elogio hipócrita: hay que ver las palmaditas de unos con otros, todos “profesionales” en ese mundo contaminado del mundo del arte.
Dejemos el engaño, no pretendas meterme en el mundo del arte, déjame en el arte, así no más, sin mundo.
Te odio mundo del arte porque eres un vicio de egos destructivos; te odio mundo del arte, porque nada he aprendido de tu falacia vinculada con valores insignificantes; te odio mundo del arte por que destruyes la amistad y conviertes a las personas queridas en detestables vampiros ignorantes; te odio mundo del arte por tu apariencia de ángel negro, sólo tu has podido crear la mediocridad y la mafia artística que se refugia en la pereza ; te odio mundo del arte por alejarme de lo que en realidad es mi obligación: la obra ; te odio mundo del arte por tus reconocimientos en papeles desgastados y entupidos , por tus medallas de metales frágiles y líquidos; te odio mundo del arte y con ese odio se pudren las personas que me fuerzan a entrar en él.


si dijo
un olé a este texto y eso que me la sudan los toreros
17 Octubre 2007 | 02:53 AM