Crear sin “Maestros”
“El individuo que se mira a sí mismo y se considera aparte rompe la cadena de las generaciones, el pasado y la tradición pierden su prestigio: el individuo reconocido como libre ya no está obligado a la veneración de los antepasados que limitan su derecho absoluto de ser él mismo, el culto a la innovación y a lo actual es el estricto correlato de esa descalificación individualista del pasado. Cualquier escuela con autoridad definitiva, cualquier sedimentación estilística, cualquier fijación será criticada y superada desde el momento en que prevalece el ideal de la autonomía personal: la desvalorización de los estilos reinantes, la propensión de los artistas a cambiar de “estilo”, la multiplicación de los grupos son inseparables de una cultura del individuo libre, pura actividad organizadora cuyo ideal es crear sin Maestro y escapar al esteticismo el estancamiento repetitivo. El código de lo Nuevo es precisamente el instrumento del que se ha dotado la sociedad individualista para conjurar la sedentariedad, la repetición, la unidad, la fidelidad a los Maestros y a uno mismo, con vistas a una cultura libre, cinética y plural”.
Guilles Lipovetsky, La era del vacío, Compactos, Anagrama. Pág. 93.
