Artes Plásticas y la Universidad: Creación e Investigación
Por. Victor Hugo Garavito Saldaña
Desde muchos puntos de vista se ha definido que es la investigación; además, cada escuela del pensamiento, a lo largo de la historia de la civilización, y a partir el abordaje de sus propios modelos ha desarrollado importantes aportes a la hora de acercarnos al tema, lo que hoy nos deja una vasta bibliografía e innumerables herramientas que nos permiten explorar su definición.
Sin embargo, voy a tomarme el atrevimiento y el riesgo, de ejercer el eclecticismo dialéctico para decir que investigar es transformar, es aprehender, es crear; investigar es legitimación y apropiación social de las significaciones que hemos construido a partir de una visión del mundo, que se ancla en un tiempo y en un territorio determinado, que se aborda desde los imaginarios y sensibilidades que son atravesados por las variables biogeográficas y geomorfológicas donde desarrollamos nuestros procesos sociales como comunidad en la búsqueda de sentidos, identidades y, por qué no, de proyectos conjuntos.
Pero también, estrategia para la unidad y el desarrollo; así mismo, encuentro y diálogo, línea y vacío, continum y ruptura, metáfora y dialéctica, signo y polisemia, poética y partitura, expresión y realidad.
La investigación, como metáfora del sueño, se objetiviza hasta el límite de la singularidad, donde Babel abandona lo refencial del diccionario, ese laberinto de palabras que son asoladas por el Minotauro (Toro de Minos) y al que se enfrenta Aridna, quien lleva a Teseo al extremo de la victoria de las significaciones que brotan del caos de la realidad, ese del que nos negamos emerger con las manos llenas de espinas, pero del que finalmente, se logra salir con el hilo de la conjunción de utopías, donde cada territorio es piel y mirada, amalgamada con las cuerdas del universo.
Hoy, sabemos que debemos luchar contra la adversidad de dejarnos abandonar contra el destierro de nuestra propia historia, la sin memoria. De tal forma, que investigación es una provocación que nunca va a la deriva.
En lo que respecta a la academia, existe el programa de artes plásticas que ofrece el Instituto Educación a Distancia, INSED, donde se hace una importante labor por parte de sus maestros. A pesar de ello, esta alternativa educativa no tiene las mismas garantías y reconocimientos por parte de
Desde esta concepción de academia, se denota su amarga consecuencia: no existe ningún proceso de investigación en artes plásticas que le proponga nuevos diálogos a la comunidad académica y artística de la región y el país.
En el país
Si nos remitimos a Colciencias, la situación no es muy alentadora, porque a la hora de hacer un recorrido por el Instituto Colombiano para Desarrollo de
Al revisar lo que respecta a la investigación en artes plásticas, el panorama es altamente lamentable, debido a que sólo se encuentran 17 grupos oficialmente reconocidos. Es decir, aún la universidad colombiana tiene mucho por hacer. Lo interesante es que los procesos son relativamente jóvenes, lo que demuestra que empieza haber una preocupación por parte de la academia colombiana en abordar esta materia.
También, es significativo señalar, que en lo referente al tema de la investigación y la creación en artes plásticas, sólo tres grupos del país viene trabajando alrededor de esta compleja línea: Unidad de Arte y Educación, de
De otro lado, los recursos destinados para este tipo de investigaciones por parte de las universidades son exiguos y no se compara con el esfuerzo, que en muchos casos, asumen de su propio patrimonio los miembros de los grupos de investigación. Así mismo, la administración pública y el sector privado, aún les cuesta concebir procesos de investigación desde las artes plásticas, lo que hace que esta labor apenas se empieza abrir paso en Colombia.
Por eso, cabe preguntarnos: ¿Realmente existe investigación en el país, es decir, se genera conocimiento que responda a las necesidades tecnológicas y sociales o sólo existe apropiación de tecnologías y modelos? Pero vamos más haya: ¿Para qué la investigación en artes plásticas y de qué tipo de investigación estamos hablando, no será que son metodologías exploratorias que nos sirvan para acercarnos y objetivizar la realidad que nos permita resolver desde lo estético las preocupaciones que abordan los creadores es lo que necesitamos? ¿Es compatible hablar de creación e investigación en artes plásticas? ¿Acaso se nos está imponiendo una tendencia que se nos viene como una moda de las universidades europeas o el Ministerio de Educación? Estas preguntas quedan planteadas para iniciar un debate al respecto.
Frente a este panorama de la investigación en artes plásticas en el país, en Santander y, especialmente en
Al mismo tiempo, debería pensarse en los creadores de la provincia santandereana, que no han tenido la oportunidad de formarse en la universidad, pero que requieren espacios para su profesionalización. Además, en la actualidad, los artistas de las diferentes subregiones del departamento se encuentran, muchas veces, excluidos de los eventos formativos y expositivos que se realizan en Bucaramanga.
Para finalizar, Santander necesita urgentemente su escuela, que posibilite un espacio para el desarrollo, la creación y la investigación de las artes plásticas del departamento y este programa debe ser de carácter presencial, permitiendo así traer docentes investigadores que jalonen y construyan nuevos escenarios.
