Pornografía blogera del disfraz ventral en un pedo disonante
El blog es una maquinaria para el autoconocimiento, de esto no hay duda, y así lo he asumido desde el principio, cuando decidí la soledad de este espacio virtual, donde lo único que importa soy yo, o lo que de mí se pueda desprender para ser devorado antropofágicamente. Mi blog es un reflejo de mi pensamiento, unas veces anacrónico, otras molar, pero de todas formas, perfectamente contradictorio. Por lo anterior me parece apenas acertado decir que mi blog es pornográfico, puesto que exhibo sin pudor la composición de mi pensamiento en el momento y sin reparos ni miedos incitados: muestro todo y no reservo nada para el erotismo, independiente de lo que se entienda por ello. Ya antes, el mundo, o mejor, la miseria del mundo ha intentado acallar la voz del bloger. Ese mundo del miedo, se han manifestado en pos de la censura, una y otra vez, y de todas esas batallitas no ha quedado sino la falta de argumentaciones que se dicen, en su momento ciertas cuando de atacar a alguien que habla se trata. Yo llegué a un desierto de la palabra, ahora por lo menos hay palmeras desde donde poder ver la tormenta que se avecina. Yo mismo, en mi blog, me encuentro “ encaramado” quizás en la palmera más debilucha, ella es, hasta tonta, pero al fin y al cabo es una palmera nacida aquí, de esas voces que se resisten, como le decía a mi amigo Víctor, a sobrevivir a nuestra propia miseria. Yo estoy en Pereira sin ánimo colonizador, soy de aquí, puesto aquí tengo trabajo, nada más. Estoy conciente que esta realidad no otorga medallas a la pereiraneidad, como tampoco ofrece recompensas por el exilio de Bucaramanga. Ni Pereira ni Bucaramanga, son ciudades cosmopolitas y creo que sería un error que lo fueran, tiene su identidad y yo vivo en su cotidianidad, que a todas luces puede ser otra en cualquier momento. Ayer, y debo hacer la denuncia, recibí una llamada terrorista, quiero decir, de terrorismo virulento y desgastado de balbucear cientos de groserías en medio de una comunicación entrecortada por suspiros resentidos y juramentos de venganza. ¡Qué pena! Y que desperdicio. En esa llamada, el caso nuclear de la denuncia se centró en el blog, sí, en mi blog, o por lo menos, lo que en él da cuenta de una actitud pornográfica. Estuve revisando, no sólo el blog, sino las definiciones de pornografía del diccionario, por “delante y por detrás” y la verdad no pude enterarme si la critica de la llamada terrorista ( eso es punible y denunciable legalmente. Ojo con eso) era por el grado de exhibición y “hacer” excesivamente visible un ser ( que soy yo mismo), o simplemente se entendía lo pornográfico desde esa “bonita” baranda color rosa desde donde nos fascina mirar al vecino y seguir el comportamiento, ahora judicializado, de una persona que se dice amar. YA DEJEN DE PERSEGUIR ARTISTAS.
Hoy me he despertado pensando que el blog sí es pornografía y de la dura, ya que permite, no solamente a mi, sino a todos los que acceden a él , un grado de exhibición impúdica del cual es muy difícil despegarse con naturalidad ( definición de masturbación mental). Es, por decirlo de alguna manera, un disfraz que tiene que ver con los intestinos, con lo ventral del cuerpo mancillado que lo único que arroja son gases inflamables, por demás disonantes, de nuestra propia perversión amorosa y pensamiento pírrico, así yo me deje la colita de caballo y ella no se me quite la falda de bordaditos pobres y olor a jabón Palmolive, que tanto hace pensar en la canción protesta cuando decido SER ARTISTA, eso sí, con la cervecita en mano, por si no sale algo más.
