Requiem para el artista Alejandro Angarita
Ayer 26 de diciembre en Punto Fijo, Venezuela, nos dejó Alejandro Angarita, pintor, sastre, amigo y tio materno. Él, con su esfuerzo y ejemplo se convirtió para mi hermano Alvaro Salamanca y para mi en la piedra angular de nuestras carreras artisticas; incluso mi hermano, impulsado por mi tio, realizó un periplo artístico en Venezuela, para él, quizás una experiencia vital que definió su carácter y solidificó su interés por el arte. Mi tio fue pintor en un tiempo dificil y continúo siendolo en la adversidad, esa fue su gran enseñanaza: aprender que este trabajo es digno e importante como cualquier otro por la sencilla razón de afirmar siempre, de sentar precendentes, de crear una voz diáfana y siempre limpia.
Yo estoy lejos hoy de tu cuerpo inerte, tio, pero sabes que la materia la hemos dejado por su extrema pesadez y ahora jugamos alegremente en lo espirtual donde tu, mi amado hermano Alvaro y yo, compartimos más que sueños imposibles.
Un corto adiós y paz en tu tumba.
