CHITE: RETRATO INFAMANTE
Segunda propuesta artística CHITE
Se ha discutido sobre la escasa oferta de espacios de carácter expositivo para socializar procesos artísticos en Bucaramanga ( convocatoria CHITE) o en Cartagena (Maria del Pilar hace un requerimiento dramático a José Roca para que este curador, ahora en el exilio, salve de la ignominia de la institución arte al arte que se produce en esta ciudad de la inequidad y la injusticia social); pero no sólo en estas dos ciudades de Colombia, sino en casi todas, hay un represamiento de posibilidades para lo que debería ser natural en el ambiente artístico nacional: hacer exposiciones o muestras de lo que se produce. En la convocatoria CHITE se hace una queja apologética sobre la tenencia casi uribista de la tierra santa del arte, como si a uno le diera miedo pisar las baldosas relucientes de galerías o viejos museos anquilosados. Todo ello demuestra la necesidad de estudiar si realmente el problema de la cultura tiene que ver con falta de espacios o de apoyos para pretender o hacer arte: Yo en esta oportunidad presento a la comunidad, es decir a la multitud del arte no sólo santandereano sino universal una propuesta que contribuiría a indagar esas escisiones entre arte, artista y sociedad que tanto preocupa a muchos pero que para otros sólo corresponde a una falta de perspectiva definitiva y por ende escatológica.
Propongo lo que una vez quiso Platón para su ciudad ideal: LA EXPULSION DE LOS ARTISTAS, por razones más o menos parecidas a las expuestas por el filosofo, pero adicionándoles algunas otras cosas que, según creo y si viviera Platón estaríamos de acuerdo.
EXPULSION INMINENTE DE LA CIUDAD A : los formados por Toloza, por los Salamancas, por el sepultado DICAS, por los cursos de manualidades de Confenalco y Cajasán, por las inocuas licenciaturas que enseñan a odiar el arte por la bandera y premisa de una pedagogía que nadie entiende, por los laboratorios de autodidactas que presentan la ingenuidad como escuela del pensamiento, por las clases de expresión de las carreras de arquitectura e ingenierías, por la necesidad escenográfica por representar lo narrativo en el drama, por los artistas transpiedecuestas, por la formación reglada, por el taller de garaje de cabecera que a veces se vuelve marquetería, por las infinitas exposiciones inacabadas y sin juicio investigativo de las casa de la cultura, por las rejas altas y oxidadas del Museo de Arte Moderno, por las paredes blancas y paneles destrozados y amarillentos del Instituto Municipal de Cultura, por los libros de referencia de la Biblioteca Pública Gabriel Turbay despastados y de colores magníficos y surrealistas al borde del kitch, por la supuesta descononexión y desinterés de las otras artes, como si se tratara de nichos (soy teatrero y no se de nada más), por las pretensiones intelectuales de periodistas y comunicadores en la elaboración de sentido a partir de obra plástica, por la ausencia de crítica, por las clases de historia del arte-dato, por los fotógrafos caloríficos ASA 100 o 7 megapixeles, por la envidia con el colega que logró rascarle algo a la Alcaldía o la Gobernación, por los talleres infames de poesía, por la mala herencia de Mantilla Caballero y Spinosa quienes hoy siguen tras el paradigma del mal gusto de un arte aburguesado, por la falta de memoria e indiferencia de las clases dominantes quienes siguen viendo a los artistas como criados al servicio de sus representaciones, por los medios de comunicación( Vanguadía liberal) graduando artistas en cada entrega, o mejor certificándolos para el ejercicio profesional, por la burocracia que logró acabar de un tajo un proceso de academia en Santander, por el abuso de la buena fé, por los robos continuados y suplantaciones de autoría de artistas neoconcretos en su afán de poseer las formas permanentes y universales pero que se rinden ante la tentación de un óleo de frio, por la metida de marihuana, por la borrachera productiva, por la inauguración mensual del pica pica y el coctelito barato, por la promesa de ser conceptual, por la traición de la mímesis, por el paisajito bien de la galería Actualidad, por la inutilidad de la vida de Oscar Rodríguez Naranjo ¿qué hizo? Sino satisfacer de algunos retratos brillantes las cámaras del club del comercio, por los artistas del mecenazgo pírrico del curita de la Sagrada Familia, por la cámara de comercio que está dejando podrir la obra de Alvaro Salamanca, por la indiferencia del gobierno local que ve con buenos ojos cómo se acaba la obra pública ( esculturas importantes convertidas en baños públicos), por los directores de arte que según Jorge Torres todos son iguales, por la energía de la época de Álvaro Ramirez sumida en el foso gris donde van a parar las bienales de arte amañadas y los premios dados por falsas actas convenientes ( el robo de muchos de los premios de los salones Domingo Moreno Otero), en fin por tantas otras formaciones de artistas.
De todos ellos se requiere la EXPULSION INMEDIATA E INMINENTE. Mi propuesta es la siguiente:
Hacer un retrato infamante con el apellido o nombre artístico de todos los artistas ( de los santanderes o de las ciudades colombianas que quieran adherirse a la propuesta) y de seguido colocar la palabra CHITE. Ejemplo: SALAMANCA ¡ CHITE¡ o al contrario ¡CHITE¡ SALAMANCA. Que significa, para aquellos que insisten en no saber de qué es lo que se habla aquí: FUERA SALAMANCA FUERA.
Se imprimirán de cada retrato infamante mínimo 1000 ejemplares a dos tintas en un formato media carta o si hay dinero pues lancémonos a los carteles de circo. Luego se contrata una avioneta y desde Piedecuesta o el Chicamocha se dispersan los volantes como la propaganda de guerra en Irak.


María del Pilar Rodríguez dijo
Hola Oscar,
Como siempre disfruto tú espíritu contestatario y te quiero contar que mi misiva a generado respuestas muy interesantes, desde un apoyo irrestricto desde París -Triny Prada-, mira en internet y veras que ella es la reina de manifestaciones públicas, igualmente Darío Ortíz y Camilo Calderón quienes han aportado ideas bien interesantes.
Me gusta tú idea pero le cambiaría el chite a los artistas y se lo dirigiría a las respectivas alcaldías, a las juntas directivas "Geronto Estéticas", a los museos, a los festivales antropófagos que olvidan a Cartagena y sin embargo se alimentan gandiamente de ella.
No estoy de acuerdo porque la solución no está en una agresión interna del gremio -por así llamarlos- si no por el contrario para dar una voz unida desde el nivel de creadores hacia la apropiación del entorno, demostrar que lo verdaderamente importante es el contacto con el público, independientemente si hay una institución de por medio ó no, decir que nos importa un soberano rábano el museo, la galería, la alcaldía ó cualquier entidad, que tenemos autonomía y desición para comunicarnos con el público.
Recuerdo perfectamente en esta circunstancia aquella a propiación de plazas públicas que hiciste en los años 90 en Bucaramanga, buscando la reacción del público, -un momento en el que aún te interesaba Mantilla Caballero-, eso es lo que me parece muy interesante, la metodología la encuentro perfecta, si te parece la modificación que propongo ¡Cuenta con Cartagena! y sé que también con París.
Quedo atenta.
15 Abril 2009 | 03:43 PM